Para prolongar la vida útil de tu lavadora y evitar averías, sigue estos sencillos hábitos:
Uso correcto: Respeta la capacidad máxima de carga (el sobrepeso daña el motor) y revisa siempre los bolsillos para evitar que objetos como monedas obstruyan el sistema.
Detergente adecuado: Usa jabón de calidad en la medida justa y colócalo siempre en su dispensador, nunca directo sobre la ropa.
Limpieza mensual: Limpia el tambor, las gomas, el cajón y el filtro con un paño y lejía para evitar moho y taponamientos. Pasa un paño húmedo por el exterior.
Ventilación: Deja la puerta abierta unos minutos después de cada lavado para secar el interior y evitar malos olores.
Seguridad: Si vas a viajar, desconéctala de la corriente y cierra la llave de paso del agua.