Cuidar tu secadora alarga su vida útil y reduce el consumo eléctrico. La clave principal es limpiar el filtro de pelusas después de cada uso. Además, evita sobrecargar el tambor y mantén limpios los conductos de ventilación para asegurar que el aire circule correctamente.
Para mantener tu electrodoméstico funcionando al máximo, sigue estas prácticas divididas por áreas:
Limpieza de Rutina
- Filtro de pelusas: Extráelo y retira la pelusa acumulada cada vez que uses la máquina.
- Depósito de agua (secadoras de condensación): Vacíalo tras cada ciclo para evitar que el sistema se detenga o sufra averías.
- Tambor: Pasa un paño humedecido con agua tibia y jabón neutro (o una mezcla de agua y vinagre) una vez al mes para eliminar residuos y prevenir malos olores. Mantenimiento Periódico
- Condensador: Si es extraíble, lávalo bajo el grifo con agua fría cada 10-15 ciclos. Si no lo es, aspira la zona frontal.
Conducto de ventilación (modelos de evacuación): Desconecta la secadora y limpia el tubo trasero y la salida exterior cada 2 o 3 meses para evitar el sobrecalentamiento.
Sensores de humedad: Pasa un paño suave ligeramente humedecido por las tiras metálicas del tambor para que detecten bien cuándo la ropa está seca. Buenas Prácticas de Uso
- No sobrecargar: Llena el tambor solo hasta 3/4 de su capacidad para que el aire caliente circule de manera uniforme.
- Revisar etiquetas: Antes de meter prendas, verifica los símbolos de lavado para comprobar si resisten el calor o si contienen gomas o plásticos que puedan derretirse.
- Centrifugado previo: Un buen centrifugado en la lavadora reducirá drásticamente el tiempo y el esfuerzo de secado.